01-463-2639

10
Oct
2020

Prevención del Covid-19 en las empresas ¿Y si lo hacen más fácil?

Sin categoría

Quien puede dudar que necesitamos se haga prevención en los centros de trabajo, quien duda que no podemos permitir que un trabajador se infecte en su lugar de trabajo, quien duda que todos tenemos temor de infectarnos en nuestro centro laboral y claramente necesitamos hacer todo lo necesario para evitar que esto ocurra sin embargo, no podemos dejar de reconocer que esto es difícil de conseguir, clara muestra de ello nos coloca en el sexto puesto a nivel mundial en el número de casos de Covid-19, más allá de analizar porque? Que paso?… pienso en que debemos de aceptarlo y llevarlo a un contexto en que al tener un caso positivo en una empresa, pensemos que debido a la alta incidencia de casos en la comunidad es muy probable que se haya contagiado en el mercado, en la cola del bus, en la cola del centro comercial o en su casa por contacto directo o indirecto y por eso debemos, tenemos y podemos  exigirles al 25% de todas las empresas peruanas que son las formales que cumplan con las medidas más importantes y científicamente probadas que sirven para prevenir el Covid-19 como el distanciamiento social, lavado de manos y uso de mascara de las maneras y formas que se les pueda ocurrir, pero finalmente que lo cumplan. Sin embargo, siento que las empresas hoy están más preocupadas en cumplir con los requerimientos legales, sin tener la certeza que esos requerimientos logren el objetivo de la prevención del Covid.

Por ejemplo:

  • Pensar que teniendo un médico o enfermera presencialmente se cumplirá automáticamente todas las medidas de prevención en todas las empresas, sobre todo si hay empresas de miles de trabajadores distribuidos por todo el país o empresas que les será casi imposible sumar a su planilla decaída un personal que por estos tiempos de alta demanda representa costos muy elevados. Por otro lado haciendo un simple cálculo y tomando al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) que informó que al tercer trimestre de 2018, existía 2 millones 430 mil 812 empresas activas en todo el país, asumiendo que por la crisis actual solo haya 2 millones y que necesitaríamos 1 profesional de salud (médico o enfermera) o responsable de seguridad y salud ocupacional , que debería de tener mínimamente 8 horas a la semana (que podría ser insuficiente en muchos casos) de forma presencial o en remoto para atender a cada empresa y colocando como tiempo de trabajo semanal máximo para dicho profesional de salud en 48 horas (algunos no estarán de acuerdo a la normativa del tiempo de trabajo del personal de salud) atenderían 6 empresas cada uno, necesitaríamos 300 000 profesionales y de acuerdo al Compendio Estadístico de Información de Recursos Humanos del Sector Salud – Perú 2013 – 2018, entre médicos y enfermeras solo llegaríamos a 100 000 profesionales en total, siendo imposible cumplir con el requerimiento como tal estaríamos dejando a cientos de trabajadores sin cobertura además de ser una infracción muy grave para las empresas en caso de incumplimiento.
  • Realizar pruebas serológicas o moleculares en empresas en trabajadores de nivel de riesgo medio en el caso de  la reincorporación de trabajadores, sabiendo que estas pueden continuar siendo positivas o reactivas  hasta 5 semanas y de acuerdo al alta epidemiológica se podrían reincorporar pasando los 14 días del inicio de síntomas, obteniendo resultados incompatibles para el regreso e incluso esperando tiempo adicional para tener un resultado “compatible” con la reincorporación, y que muchas veces no está de la mano con los síntomas que puede tener el trabajador aparte de la precaria disponibilidad de estas pruebas, sumado a ello la necesidad de tener trabajadores operativos para la continuidad del negocio.
  • Pensar que con la cantidad de personal de salud que se cuenta, podremos tener tiempo suficiente para evidenciar a través de registros y demás documentos que se deben de tener para demostrar el cumplimiento de actividades presenciales y remotas que se necesitaran de acuerdo al requerimiento legal.
  • Pensar que los hallazgos elevados de casos asintomáticos positivos en los tamizajes periódicos se debe solamente al ámbito laboral y/o pensar que esto se podría considerar un brote en la empresa sabiendo que estamos en medio de una pandemia mundial.
  • Pensar que la responsabilidad se puede trasladar solo porque no se tengan evidencia de servicios de SST de todas las empresas (micro, pequeñas, medianas, grandes), tener o implementar casi la misma capacidad de respuesta que el MINSA para atender visitas de seguimiento al caso sospechoso-confirmado y a los contactos del caso y temas de seguimiento remoto de casos, en nuestra experiencia con 70 casos de seguimiento telefónico necesitarías un médico permanente de lunes a domingo para dicho seguimiento.
  • Pensar que basta colocar en una norma que se debe de coordinar con el MINSA es suficiente para que el personal del servicio de SST y el mismo personal del MINSA sepan qué hacer cuando ocurra un caso.
  • Pensar que los médicos ocupacionales tengan que asumir una responsabilidad a través de un documento de trabajadores cuyo riesgo de complicación al infectarse dependan de nuestra gestión para mantener un mismo nivel de riesgo de exposición, teniendo en cuenta todas las variables de posibilidades de exposición en el campo extralaboral, que obviamente escapan de ser manejados o controlados, por el médico o el empleador.

El avance ha sido importante y es loable el esfuerzo realizado por las autoridades, pero como todo proceso de mejora continua , es el momento de revisar cuales serían las medidas preventivas más eficientes y eficaces  de forma que estas  ayuden a que haya menos casos en las empresas , no cuestiono que haya un sistema de gestión el cual tenga que ser auditado, pero creo que debemos aterrizar las acciones y requerimientos  a nuestra actual realidad, porque estamos distrayendo el objetivo principal en las empresas que es su obligación de prevenir la enfermedad y trabajar duro por salir adelante por los mismos trabajadores, sus familias y el país.

Insisto: “Nadie es experto ante el COVID-19 laboral, sin embargo todos aprendemos con las experiencias del día y siempre se puede mejorar” ahora debo de agregar que lo ideal es que cuanto más rápido sea nuestra reacción de mejora ante propuestas que no funcionan como pensábamos, será muy bien recibido y valorado por todos.